por Marcia SirotaPrograma-de-12-pasos

El Programa de 12 Pasos es el principal modelo utilizado actualmente para el tratamiento de la adicción. Si nos fijamos en las estadísticas, sin embargo, la tasa de éxito real es tristemente baja, tal vez un 15% a largo plazo. Por desgracia, nadie ha desarrollado una alternativa al programa, por lo que este medio ineficaz para tratar la adicción sigue siendo el estándar de oro.

El programa falla por un número de razones. El principal problema es que considera la adicción como una enfermedad, y el modelo de la enfermedad no tiene sentido. Los fundadores del programa no eran médicos, y no estaban realmente calificados para hacer esa clasificación.

La verdad es que la adicción no es una enfermedad, es una elección inconsciente, disfuncional. El adicto tiene dos necesidades básicas: 1) curar sus antiguas heridas emocionales y 2) sentirse amado, alimentado y confortado. Una parte primitiva de su psique asocia la adicción con la resolución de estas necesidades.

El modelo de la enfermedad tiene las mejores intenciones: si el adicto está enfermo, no deben ser condenados por su comportamiento. Por un lado esto es positivo, porque la persona está psicológicamente obligada a ser un adicto y no está tratando deliberadamente de lastimarse a sí mismos o a los demás. Por otro lado, este modelo hace que el adicto sea una víctima pasiva de su problema en lugar de alguien que tiene una agenda específica que están tratando de cumplir (y que debe cumplirse de otro modo).

Hay un componente fisiológico a la adicción. En los adictos, ciertas partes del cerebro, incluyendo un área llamada el “sistema de recompensa” pueden ser más sensibles a la estimulación. Algunas personas pueden incluso ser biológicamente predispuestos a una adicción en particular, pero no todo lo que se pasa genéticamente es una enfermedad. Los rasgos de personalidad, color de ojos y el talento de cantar también son algo que se hereda.

El Programa de 12 Pasos falla porque se enfoca en la conducta e ignora los factores emocionales y psicológicos que conducen a la adicción. Como tal, no proporciona herramientas para la curación emocional. La abstinencia, los grupos de apoyo y trabajar los pasos con un padrino son las modalidades primarias del tratamiento.