Reconocer que eres una persona emocionalmente efusiva te permite convertirte en un mejor comunicador, aprendiendo a equilibrar la autosuficiencia con la expresión emocional. A veces las personas emocionalmente efusivas tienen tanta hambre de compartir que alejan a la gente. En una fiesta, en el mercado, en cualquier lugar están sobre ti estos purgadores emocionales compulsivos. Aunque se siente bien darles voz a los sentimientos, una persona emocionalmente efusiva debe lograr un equilibrio entre expresarse sanamente  y consultar con su sabiduría interior. Considera el siguiente perfil que resume los rasgos de una persona emocionalmente efusiva.

El lado positivo de una persona emocionalmente efusiva:

  • Tiene buena expresión de sus emociones
  • La negatividad no se pudre dentro ya que lo expresa todo a los demás
  • Tiene una red de apoyo de amigos
  • Valoran las relaciones íntimas, es un oyente sensible
  • Trata con temas duros y los procesa rápidamente

El lado negativo de una persona emocionalmente efusiva:

  • Es un buen candidato para un rey o una reina del drama
  • Puede convertir a sus amigos en terapeutas
  • Busca retroalimentación externa antes de consultar a su intuición para encontrar respuestas
  • La necesidad de compartir en exceso puede alejar a otras personas
  • No ha respondido totalmente a su propio poder interior o a sus fortalezas espirituales.

Pasos a seguir: Consejos para encontrar el equilibrio y tener el poder de la autosuficiencia

Experimenta con enfocarte en tus sentimientos antes de solicitar ayuda. Para lograrlo, en primer lugar debes definir el trastorno. Digamos que tu jefe ha hecho picadillo de tu valía una vez más. En segundo lugar, pregúntate, “¿Cómo me hace sentir? Enojado? Desmoralizado? Me hace contemplar el asesinato?” Ahora permítete experimentar esas emociones sin diluirlas y sin tomar acción. Esta es una etapa indispensable antes de que pueda suceder la transformación. Tercero, trabaja con tus sentimientos mediante las siguientes técnicas:

  1. Establece tu intención de borrar la emoción.
  2. Sigue exhalando el estrés y relaja tu cuerpo
  3. Utiliza el diálogo interno positivo para volver a amarte a ti mismo y centrarte de nuevo. Interiormente di: “Hice lo que pude. Incluso me merezco puntos por gracia.” Afirma todo lo que hiciste bien.  Trata de perdonar las cosas que hiciste que tal vez no estaban a la altura de la situación.  Entra en un diálogo de amor interior que restituye tu poder.
  4. Conéctate con tu intuición para encontrar una solución. Medita por algunos momentos para ver qué imágenes, impresiones, o momentos de claridad te vienen acerca de cómo mejorar la situación.

Si una persona emocionalmente efusiva omite estos pasos y va directamente al teléfono, va a impedir darse la oportunidad de ejercitar los músculos emocionales necesarios para una mayor libertad y autonomía. El conocimiento es poder. La relación más importante que tenemos es con uno mismo. Si esta es buena, podrás disfrutar de relaciones gratificantes con los demás.