Por Martha Rosenthalhistoria-contada-por-sus-creadores

Es complejo generar explicaciones aceptables a todos los lectores, pero también lo es hacer una historia diferente a la realidad, sea o no creíble. Prefiero entonces atenerme a este segundo precepto.

Desde hace algunos meses, el grupo de alumnos de MESA DE ESTUDIOS, todos canales de altura, están recibiendo en forma fraccionada e individual información sobre la creación y desarrollo de la vida en nuestro planeta. Sobre ese tema tenemos variedad de explicaciones: las que ofrecen las diversas religiones, las de los grupos indigenistas, sin obviar las que ofrece la ciencia y otros grupos de investigadores. La mezcla de todas explicaciones podría darnos mayor esclarecimiento, sólo que faltaba un detalle, y es el que la realidad de lo ocurrido sólo podía ofrecerla quienes participaron de ello, es la que  nos ofrecen las inteligencias superiores con las que hacemos contacto.

El concepto de ser el único planeta habitado se desmerece cuando se revisan los libros sagrados o las historias de la antigüedad. Es el caso por ejemplo del libro del Exodo que varias veces repite y detalla extrañas nubes inteligentemente guiadas. Y como este podríamos señalar muchos otros párrafos, no sólo de las varias Biblias sino más adelante autores que refirieron  la guía que los humanos recibían de los “dioses”, que según Virgilio eran transportados por ruedas… Y mucho más adelante las diversas citas de los dogones sobre su contacto con seres que llegaron de Sirio y les instruyeron. Las referencias son infinitas pero sería llover sobre mojado repetir la reiterada crónica sobre la existencia de seres que vinieron de las alturas, tema que sólo quien no desee reconocer no reconocerá.

La creación es constante, nada se detiene, todo está en movimiento. Todo fue planificado sobre etapas, la vida en este planeta se creó por intervención divina, sólo había agua, gases, viento, arenas.

Pero… ¿a que venían en el principio de los principios? Venían a implantar la vida.

El inició de vida terrestre se le dio con una simplicidad de seres adaptados a esas condiciones extremas en la formación del planeta. Para ello se tomaron pequeños elementos en mutaciones. Pasaron centenares de centenares de años.