Por Maria Khalifeejercita-tu-mente

Es la calidad, y no la longevidad, de vida lo que es importante. ~ Martin Luther King, Jr.

Algunas personas le llaman alma a la parte animadora e invisible de nuestro ser. A mí me gusta pensar en ello como la mente. Se llame como se llame, resolver el misterio sobre lo que es puede ser una de las cosas más grandes de la vida, más divertidas y gratificantes. Querrás que esté siempre sana y una forma de hacerlo es ejercitar tu cerebro.

Cuando el alma o la mente “sale”, el cuerpo ya no puede moverse, por lo que podríamos pensar en esa parte invisible de nosotros como el factor de animación. Si se trata de la mente (como me gusta pensar en ello), te encontrarás con una buena noticia, ya que la mente puede animar y pensar y rige el pensamiento, por lo tanto se puede gobernar las experiencias de vida que se crean con estos mismos pensamientos.

Algunas personas piensan que el conocimiento debe ser mejorado para evitar que experimenten problemas mentales, que son generalmente considerados como “en el cerebro.” Hablo aquí de la pérdida de memoria, demencia, problemas bipolares, Alzheimer, un sentido de envejecimiento, trastorno obsesivo compulsivo (TOC), y el bajo rendimiento en la escuela, por nombrar sólo algunos.

La mente debe ser ejercitada, al igual que lo haces con el cuerpo, y los ejercicios son beneficiosos para reducir las probabilidades de tener estos problemas relacionados con el cerebro. Resolver rompecabezas, acertijos, discutiendo ideas opuestas, la pintura o la escultura creativa son sólo algunas maneras de involucrar a la mente y mantenerla joven y saludable.

Hay quienes piensan que no es necesario para convertirse en una persona “vieja” y que cualquier sensación de decadencia o muerte es un reconocimiento de que somos seres impermanentes. A medida que obtienes años de experiencia, si te gusta pensar que estás bien, joven y maduro, puedes aliviar algunos de los signos de deterioro.

El alcohol es concentrado, por lo que beber el alcoholo como bebes aguo o refresco, es demasiado para que la mente lo absorba, y mucho menos el cuerpo. Algunas personas beben para que no tengan que hacerle frente a su dolor emocional, pensando que en cuanto más beben, menos evidente será el dolor. Esto afecta la capacidad de la mente para pensar racionalmente y no contribuye al bienestar.