Por John HollandThe-Its-Too-Late-Syndrome

Estoy seguro de que todos ustedes conocen a personas que han alcanzado una determinada edad y que están atrapados en una mentalidad de que van a permanecer solteros por el resto de su vida, ¿o no? Con demasiada frecuencia, se les oye decir “Es demasiado tarde, yo no voy a conocer a nadie.” Lo mismo va para las personas que sienten que el ascenso en su trabajo ha quedado atrás y ahora es demasiado tarde.

Esto es sólo otra forma de estar secuestrados por el miedo psicológico, hasta que paguemos el rescate. Nunca es demasiado tarde. Me encanta la frase de George Eliot: “Nunca es demasiado tarde para ser lo que podrías haber sido.” Un cliente recientemente me contó la historia de su tía, quien a la edad de 70 años regresó a la universidad para obtener un título en Inglés. ¿Era demasiado tarde para ella? Ella claramente no lo creía. Yo también acabo de ver un programa de televisión con un hombre feliz y alegre de 82 años haciendo windsurf en el mar junto a todos los chicos de veintitantos años. Al parecer, ¡él no creía que era demasiado viejo!

Cuando usas estas excusas, bloqueas a las personas y situaciones positivas para que se manifiesten en tu vida. Estas personas y situaciones podrían traer una cantidad ilimitada de energía espiritual, pasión y alegría a tu alma. El alma no tiene edad. Es eterna. Es por eso que tantas personas dicen:

“Realmente no me siento tan viejo.”

En realidad, es tu cuerpo físico el que envejecerá – no tu alma. Al hacer uso de tu alma y la fuerza de tu espíritu que fluye a través de él, puedes sentirte joven, ya que le aporta energía y vitalidad a tu cuerpo físico cuando más lo necesitas. Todo se reduce a cómo te acercas a la vida, así como la forma en que te estás cuidando. Si realmente crees que eres demasiado viejo, y entonces sabes lo que pasará: te harás más viejo. He conocido a muchas personas que no se rinden a la noción de lo que pueden o no pueden durante cierta edad. Es el condicionamiento social el que nos dicta cómo debemos actuar a una edad determinada. Mi asistente administrativo tiene una mamá de 84 años de edad que tiene una mentalidad muy joven: tiene un novio, todavía conduce su coche, y es voluntaria una vez por semana en un albergue para personas sin hogar. He visto a gente en sus treinta actuando como si fueran mayores que ella.

¡Espero que yo sea tan joven de corazón cuando tenga los ochenta años!

Aquí están algunos pasos para liberarte del síndrome de “es demasiado tarde para mi”:

  • Adopta una actitud de “nunca es demasiado tarde”.
  • Prueba algo nuevo cada día.
  • Nadie dice que eres demasiado viejo para intentarlo.
  • Cree en ti mismo.
  • No escuches a los demás si ellos te dicen: “Eres demasiado viejo”
  • Si te apasiona algo, ¡lo puedes lograr!
  • Asóciate con la gente que actúa más de lo que habla.
  • Inscríbete en clases nocturnas que a las que siempre has querido unirte.
  • No permitas que tus excusas obstaculicen tu potencial.

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No vivas una vida de remordimientos y no te conviertas en uno de los que dicen: “Si yo hubiera…” ¡Vive una vida llena del alma!