Por Cristina Smith

A veces estamos tan ocupados siendo el martillo o el yunque, que nos olvidamos de quién realmente necesita la formación. – Neal Maxwell

La pregunta que más se asocia con un martillo es si tú eres el martillo o el clavo. Esa pregunta es muy buena en muchas circunstancias. A menudo es una metáfora para ver si estás tomando decisiones conscientes o permitiendo que otros actúen por ti. Ambas formas de ser están bien, siempre y cuando haigas decidido que en esta ocasión sólo vas a relajarte y permitirás que otras personas estén a cargo o que es tu turno para ser el líder en este proyecto.

Hay una manera diferente de ver al martillo proverbial. Eso verlo como un captador de atención. El martillo generalmente sale cuando partes importantes de ti mismo están fuera de contacto unos con otros. La mayoría del tiempo la desconexión es entre tu cabeza y tu cuerpo. A veces, el pequeño martillo aparece cuando las cosas se caen varias veces en el transcurso de un par de semanas. O podría presentarse cuando estás preparando la comida y se te cae el cuchillo, cortando un pedazo de tu mano. ¡Ay! Eso duele. ¿Alguna vez has pensado en estos incidentes como una comunicación del universo para ti? ¿Que tal vez no estás tan plenamente presente como podrías estar en cada momento?

Los mensajes comienzan sutilmente así que vamos a llevar esto un poco más lejos. Es un mes más tarde y tu cortada ha sanado. Esta semana, sin embargo, te golpeas la rodilla en la esquina de la mesa. Te duele por varios días y no caminas muy bien. Uno de tus ojos está hinchado e irritado por ninguna razón en especial. Te has concentrado en un proyecto enorme en el trabajo o en tu casa y no has tomado el tiempo  para recargar tu energía. Es molesto tener que trabajar más lento debido a tu rodilla y tener que detenerte por unos minutos para hacerte cargo de tu ojo. Es muy molesto que tu ojo se sienta tenso mucho más pronto de lo normal debido a tu condición. Tienes que dejar de mirar la pantalla de tu computadora antes de lo previsto o sufrir más irritabilidad en tu ojo si sigues empujando te ese par de horas extra.

Otra circunstancia puede ser que estás involucrado en evento emocional que puede cambiar tu vida y esto se está llevando la mayor parte de tu atención la mayoría del tiempo. De repente, sin razón,  tu espalda comienza a dolerte y comienzas a tener dolores de cabeza. ¿Ves el patrón? Estas condiciones físicas son mensajes de tu cuerpo y tu mente subconsciente que necesitas para parar  y tomarte el tiempo para cuidar de ti mismo. Cuanto más imposible suene que se debe a tu apretada agenda, más necesario es. Te estás comunicando contigo mismo que es hora de tomarte un tiempo para que se recupere tu cuerpo y para reagrupar tu energía.

En realidad, no tenías tiempo para tomar una tarde libre a pesar de que sabías que deberías hacerlo. Un par de semanas más tarde, te enfermas sin ninguna razón. Te ves obligado a pasar un día en la cama. Lo haces de mala gana, trabajando todo el tiempo. Entonces, tal vez el próximo mes, experimentas síntomas de uno de tus órganos, lo más seguro es que sea de tu estómago, la vesícula biliar o en los intestinos los que, finalmente, llaman tu atención. Tienes que parar lo que estás haciendo porque te sientes tan mal. Haces una cita con tu profesional de la salud. El martillo es finalmente lo suficientemente grande para que cuides de ti mismo.

¿Cómo puedes aprender a escuchar el toque sutil en el hombro para que no necesites del gran martillo? En primer lugar, presta atención a cómo te estás gastando tu tiempo y energía. ¿Estás aplicando la mayor parte de tu esfuerzo a un aspecto de tu vida por sobre todos los demás? Si es así, programa una mañana o una tarde libre sin tus dispositivos electrónicos cada semana. Toma una larga caminata o una excursión, ve a un museo o mira una película. Sal y haz algo divertido con tus hijos, pareja o amigo. Tome una siesta y / o un baño largo. Ese corto período de tiempo va a hacer maravillas para tu salud y mejorará los aspectos espirituales, mentales, emocionales y físicos de tu vida. Sin duda, es mejor que la sensación de la caída del martillo, sin importar el tamaño.

Cristina está en sintonía con escuchar y responder al leve toque del martillo siempre que sea posible. Ella es médico  intuitivo y entrenadora de Bienestar Sostenible™. Su sitio web es http://www.Heal-Thyself.com y  no dudes en comunicarse con ella en [email protected]
© Cristina Smith 2012. Todos los derechos reservados.

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